Y a cambio, ¿Los romanos que nos han dado?

“En la arquitectura y el urbanismo, se menosprecian avances del pasado por cuestiones circunstanciales de corte político o económico.”

Con esta pregunta tan reconocible, el magistral John Cleese arranca una de las escenas míticas de la atemporal Vida de Brian con la que los Monthy Phyton nos regalaron un sketch apoteósico; al menos para mí lo es.

En la escena, que a su vez ha sido reparodiada en más de una ocasión, los activistas de una de las tantas facciones políticas clandestinas que luchan sin cuartel contra el imperialismo y la ocupación romana casi con tanto ahínco como con el que luchan entre ellas, caen en su propia trampa al intentar argumentar que los romanos no han traído nada bueno. ¿Y a cambio los romanos que nos han dado? El acueducto… dice uno de ellos. El alcantarillado, las carreteras, la irrigación… la sanidad, la enseñanza, los baños públicos, el vino…. Y así van espontáneamente enumerando una lista de progresos que les han traído los romanos, y de los que desprenderse ahora sería poco menos que ridículo.

La grandeza de esta secuencia está en que es aplicable a una infinidad de situaciones, siendo la más evidente de ellas la de calado político, pero no la única. La raza humana y las civilizaciones tienen por costumbre asentarse sobre los avances de las precedentes y no siempre se reconocen las bondades de la anterior, pues el afán de liberarnos del peso del pasado nos coloca en el egocentrismo del hombre moderno, que lo pretende reinventar todo, muchas veces despreciando de forma infantil las bases sobre las que se sustenta su conocimiento.

Es triste ver como en los campos de la arquitectura y el urbanismo, y en definitiva en el del patrimonio, se menosprecian avances del pasado por cuestiones circunstanciales de corte político o económico, cuando al tiempo no se renuncia a ellos y hasta se reinventan atribuyendo méritos desmedidos a quien no corresponden.

Los tan novedosos conceptos de sostenibilidad, eficiencia energética, rehabilitación y conservación, por mencionar algunos, se llevan practicando desde que se pierde la memoria de la raza humana, habiendo permitido un sinuoso avance de progreso hasta situar a la humanidad donde se encuentra ahora, con sus luces y con sus sombras.

Pero además del concepto de orientación de las viviendas, el estudio de soleamiento y el empleo de la vegetación, la adecuación equilibrada entre función y forma, el sentido y orden geométrico, el equipamiento público, las infraestructuras sanitarias, el uso de materiales próximos y perdurables, el ladrillo y el hormigón, ¿Qué más han hecho los romanos por nosotros?